¿Qué son los pergaminos?: IV Parte


Orígenes

              El pergamino como soporte de escritura fue usado ya en tiempos muy antiguos, aunque su primer testimonio conservado es un documento griego de principios del siglo II a. de C. procedente de Dura Europos, ciudad de Mesopotamia situada a orillas del Éufrates y conquistada por los romanos el año 165, que tras una rápida decadencia quedó sepultada bajo las arenas del desierto. En 1921 se hallaron en ese lugar algunos pergaminos, entre un centenar de papiros documentales.  

              El uso de pieles como materia escritoria parece ser mucho más antiguo y bastante difundido, y se conoce su uso en Egipto y América Central precolombina. Las noticias más antiguas se remontan a la cuarta dinastía egipcia (ca. 2700 a. de C.) y el escrito sobre piel animal más antiguo que se conserva es un rollo egipcio de la vigésima dinastía (1195-1085 a. de C.). Existen documentos egipcios anteriores, producidos en torno al año 2000 a. de C., pero los análisis científicos los describen en algunos casos como pergamino y otros como piel curtida.
          Los orígenes de la producción de pergamino para la escritura están poco documentados. La tradición europea medieval recogió la noticia ―considerada legendaria y sin fundamento real―, proporcionada por el científico romano Plinio el Viejo (ca. 24-79 d. de C.), en Historia natural, libro XIII. Según Plinio la fabricación del pergamino fue inventada en Pérgamo bajo el reinado de Eumenes II (195-158 a. de C.), fundador de la biblioteca de esta ciudad y el motivo habría sido la necesidad de compensar la falta de papiro para la escritura de libros. El papiro ―materia escritoria por excelencia en la época― de producción casi exclusiva de Egipto, a partir de juncos cultivados a lo largo del Nilo. El rey Ptolomeo V (197-181 a. de C.) habría prohibido la exportación de papiro a Pérgamo porque temía que la rica biblioteca de esa ciudad eclipsara o superara a la de Alejandría.
              Entonces, Pérgamo pudo jugar un papel decisivo en el perfeccionamiento, desarrollo y expansión del pergamino como soporte de escritura y de allí se inició la producción de pergamino adaptado para la escritura en ambos lados, con lo que se abrió paso a la invención del códice, es decir, la forma del libro que hoy conocemos con hojas escritas por ambos lados.
              No obstante, la generalización del pergamino tardó unos siglos, no antes del siglo IV d. de. C. del cual pertenecen los más antiguos códices conservados íntegramente o buena parte. El papiro quedó relegado a manuscritos menos lujosos hasta que desapareció del uso librario en el siglo VI.


Aquí puedes leer la 1° parte https://lizgallegos-elartedehacerlibros.blogspot.com/2019/12/que-son-los-pergaminos-i-parte.html

Aquí puedes leer la 2° parte https://lizgallegos-elartedehacerlibros.blogspot.com/2019/12/que-son-los-pergaminos-ii-parte_30.html

Aquí puedes leer la 3° parte https://lizgallegos-elartedehacerlibros.blogspot.com/2020/01/que-son-los-pergaminos-iii-parte.html


Bibliografía
Puig, Pere (2008). Los pergaminos. Qué son y cómo se tratan. Gijón: Trea

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